llamada nocturna (poética)

000

Te llaman
Te levantas en medio de la noche
Debes vestir tu abrigo tus botas coger tus herramientas
Entrar en la oscuridad que nunca deja indemne
Hacer acopio de tus sentidos

Sabes que puedes perderte salirte del sendero
Y dejar de oir cómo aúllan desnudos los puntos cardinales

Conoces las marismas las arenas movedizas los precipicios
La posibilidad de no ver al rayar el día tu puerta despintada

Pero no vacilas ni un instante
Te empuja el instinto
El regusto del peligro
tu libre albedrío

Pensar que así también es la poesía

leonardo torres londoño, poemas de los cajones, 2009

 

Anuncios

10 pensamientos en “llamada nocturna (poética)

  1. “Y dejar de oir cómo aúllan desnudos los puntos cardinales”. Esta frase colocada en el centro gravitatorio del poema es magnífica, ya después de ella lo que queda es el riesgo, el misterio…
    Interesante tu revisión de los cajones, sacas tus poemas y también salen los antiguos leonardos.
    un abrazo

  2. los puntos cardinales creo que siempre me han obsesionado, la rosa de los vientos, las direcciones; en esos dibujos que uno hace cuando no tiene oficio, lo más frecuente es que haga flechas… por eso ando igual de perdido ahora que de joven.. En fin, esos poemas viejos, como tú dices, revelan antiguos leonardos, en efecto. Sin duda mi escritura cambió en los tres últimos años; no siempre es fácil reconocerse en los poemas viejos, aunque claro, hay un fraseo, una forma personal de llegar a las imágenes, que es como una huella de ADN. Me parecen, muchos, un poco ingenuos, casi como si fueran poemas de juventud. No sé si hago bien en sacarlos a la luz.
    abrazo

  3. sacarlos a la luz también es parte del proceso, permite ver muchas cosas. Los poetas tienden a tener esas dudas acerca de lo que han escrito. La producción poética no es un proceso diferenciado de la vida del autor. me atrevo a afirmar que la poesía es la disciplina donde más se pueden observar los cambios y vicisitudes internos del que escribe, ya que no sólo se trata de perfeccionar ciertas habilidades, sino de una especie de alquimia personal,la conjunción de procesos internos que permiten,obstaculizan o propician la epifanía del fenómeno poético.En el trabajo con la palabra uno mismo es la arcilla…
    y sigue revisando los cajones, igual me encanta leerte
    abrazo

  4. por cierto, la rosa de los vientos es profundamente poètica. A mí me fascina el astrolabio, desde su precioso nombre hasta su origen y usos. Esos antiguos artefactos que nos ubican en el mundo tienen una gran capacidad para cautivar

  5. La verdad no sé, en todo caso nunca es fácil confrontarse a la escritura del pasado. Sin duda hay periodos en los que se evoluciona lentamente y momentos “revolucionarios”, en los que se da un salto. Pero no sé si todo esto sea un reflejo de la intimidad. Yo pienso más en los encuentros, creo para mi fueron Antonio Gamoneda y Chantal Maillard, así como el contacto con las personas alrededor de “lost in marienbad”, que renovaron algunos circuitos. Tu lectura, tan temida, permanente de este blog ha sido igualmente una como pauta. Mi poesía vive en un verdadero limbo editorial que aumenta la dificultad de la confrontación : hay que desconfiar tanto del hecho de considerar bueno lo pasado como del hecho de descartarlo. La reelaboración sería una nueva situación de creación. Lo que saldría sería otra cosa. Y resulta anxiógeno ese quedarse en lo inacabado.
    abrazo

  6. la cartografía es una ciencia que ha dado cosas muy hermosas. La rosa de los vientos, tanto su nombre como su dibujo son maravillosas. El astrolabio es, en efecto, otro buen ejemplo de lo mismo. Tú debes de saber qué desequilibrios secretos se ocultan en la fascinación por mapas y portulanos…

  7. …bueno y precisamente los encuentros, los verdaderos encuentros, van directo a lo íntimo, ¿dónde si no?
    Pienso como tú, ante el material del pasado se hace muy difícil la corrección, podría ser inclusive un acto forzado, una impostura.. En todo caso, insisto que el ejercicio de convocar textos del pasado puede ser una interesante y productiva actividad en términos de continuar en el camino.
    (Lost in Marienbad siempre será el lugar de los grandes e íntimos encuentros poéticos, oblícuos, zurdos y de cualquier otro tipo)
    Abracísimo

  8. Me encontré con este poema de Eliseo Diego, que quiere dialogar con el tuyo y con lo que hemos venido hablando:

    Un poema no es más
    que una conversación en la penumbra
    del horno viejo, cuando ya
    todos se han ido, y cruje
    afuera el hondo bosque; un poema

    no es más que unas palabras
    que uno ha querido, y cambian
    de sitio con el tiempo, y ya
    no son más que una mancha,
    una esperanza indecible;

    un poema no es más
    que la felicidad, que una conversación
    en la penumbra, que todo
    cuanto se ha ido, y ya
    es silencio.

    Abrazo de una “conversación en la penumbra”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s