Poema de las direcciones (19)

19

tocar
en el
temblor recíproco
el fondo

rebrujar en los pronombres  en las
edades que buscaron mirarse en
todos los espejos

el regazo atento al calor de la
caricia
sólo eso

se han
suspendido los entornos
los atavíos las
madrugadas

que
el aliento
solo trashume entre las bocas

sólo eso

2 pensamientos en “Poema de las direcciones (19)

  1. El “sólo eso” pareciera ser el lugar de la poesía, allí donde “rebrujas” en los pronombres (qué palabra tan bella, Leonardo, el rebrujar!) para tocar el fondo, eso que va quedando y que rezuma, ya una vez suspendido el temblor hasta los límites,donde ya no más madrugadas ni regazos, donde sólo el aliento que trashuma entre las bocas, el sólo eso, el lugar “entre”, el intersticio entre bocas y aliento. el sólo como el margen, el desvío.
    abrazos

  2. Leer tus comentarios, anamaría, es como salir de mí mismo y leer a otro. En realidad yo escribo esas palabras, no sin dificultad, y tal parece que ellas se las arreglan para ir más allá de la escritura. Y bueno, ¡qué alegría que encuentren lectores como tú que pueden leer en ese más allá de la escritura. E irse (o desviarse) por los intersticios.
    Gracias
    abrazos

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