señales de vida y muerte (16)

brotan alrededor señales de vida y muerte
el eco rojo del corazón responde
tin marín de do pingüé
suena un disparo y
alguien calcula lo ganado en su guarida
la tierra cambia de manos no la guerra

si acorralada en el rincón de la rabia la congoja
no sabe aún dónde arrojar sus lágrimas
cada estallido dilata en la pupila
lo oscuro de avanzar por el presente

señales de vida y muerte

algo se hizo trizas
también deberían romperse las sintaxis
es urgente hallar en el
vacío que crece en el paisaje         mientras
va llenando las tumbas
el grito
con el que suelen nacer los nacimientos

© leonardo torres londoño, obra en obra, 2012

10 pensamientos en “señales de vida y muerte (16)

  1. El vacío que deja la ruptura, la fractura de la sintaxis, el lugar de la coniuctio, vida y muerte, y de allí el espléndido grito del último verso, que será el primero del próximo poema que nace en tus manos vacías.
    abrazo sin sintaxis

  2. Sí, por todos lados muertos, no de muerte natural. El hombre contra el hombre. La carnada: jóvenes incultos, inberbes, carne blandita.

  3. Señales de muerte que han preponderado en la historia de nuestro país. Señales de vida que palpitan en el corazón de la gran mayoría. Son éstas a las que debemos atender. Así como en el fuero interno, cada uno atiende a la vida cuando ésta nos llama y, a pesar de los muertos, a pesar de las ausencias, debemos renacer.
    Un abrazo

  4. Mi postura no es muy clara frente a la respuesta del lenguaje frente a una realidad donde suenan, sin cesar, los disparos (aquí reanudo con una imagen de los comienzos del conjunto): ¿debe éste dejar que se rompa sin remedio la sintaxis con cada detonación o, al contrario, mantenerla, remendarla cada vez que haga falta, como un referente necesario, indispensable a nuestra sobrevivencia? Si el sentido de las palabras viene a perderse de manera simultánea a la pérdida de sentido del vivir ¿no sería, acaso, el fin? Sin embargo, ¿cómo hablar de la muerte que nos rodea sin emplear sus silencios, los desórdenes que nos impone? A lo mejor sólo intento decir que no debemos quedarnos en la muerte, que el vacío que ella crea en el relato de la vida, debemos convertirlo en el origen de un nuevo párrafo, de un nuevo capítulo.
    Un abrazo

  5. MI querido Leonardo, voy a ser bastante atrevida en este mi segundo comentario después de varias lecturas. Yo creo que sin necesidad de nombrar explícitamente la sintaxis el poema estaría en todo rigor con su idea y dolor. Además, que introducirlo dispersa y debilita la idea y su fuerza en la estrofa final. El hecho de haber escrito este poema magistral, a mi juicio, es ya siendo lenguaje el grito mismo, que el poema pide, exige oír.

    Adjunto mi atrevimiento total, sin pretención nigunda y con todo mi afecto.

    brotan alrededor señales de vida y muerte
    el eco rojo del corazón responde
    tin marín de do pingüé
    suena un disparo y
    alguien calcula lo ganado en su guarida
    la tierra cambia de manos no la guerra

    si acorralada en el rincón de la rabia la congoja
    no sabe aún dónde arrojar sus lágrimas
    cada estallido dilata en la pupila
    lo oscuro de avanzar por el presente

    algo se hizo trizas
    es urgente hallar en el
    vacío que crece en el paisaje
    mientras va llenando las tumbas
    el grito
    con el que suelen nacer los nacimientos

  6. Vuelvo y re, re, re, releo y pienso, siento, que las dos primeras estrofas son magistrales, una unidad perfecta en su belleza.

  7. María, ya sabes cuánto aprecio tu atrevimiento y tus numerosas lecturas! Como el poema forma parte de un conjunto, procedo a la repetición de varios motivos, como el de la sintaxis que ya mencioné en otro fragmento. Como puedes ver me interrogo (también es una vieja obsesión), entre otras cosas, acerca de las relaciones entre la violencia y la escritura, mi escritura ? ¿Cómo la afecta, es talvez el lugar de la conjuctio como dice Anamaría de vida y muerte, de lleno y vacío? ¿Es la escritura fuente posible de vida? ¿Vuelven a empezar en ella o desde ella a llenarse los vacíos, puede atender de nuevo a las señales de vida? ¿Es el poema cuna, lugar de nacimiento, garganta para el grito?. En la última estrofa, el intento (acaso fallido) de introducir, con el corte de los versos, cierto desorden, puede resultar, en efecto, redundante con la línea que sugieres suprimir y que al leer tu versión cuesta imaginar! Tendré pues, muy en cuenta tu sugestión a la hora de releer para cerrar el conjunto.
    Gracias de nuevo, un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s