A la memoria de Ernesto

Madera y manos
ornan la embocadura
de la vihuela

y desemboca
por el gesto redondo
la melodía

Ernesto fue una de mis primerísimos contactos en el mundo de las bitácoras y se convirtió en uno de mis más fieles lectores, al tiempo que animaba su bitácora Testigo, dando cuenta de sus lecturas, sus paseos culturales, sus rabias frente a la marcha del mundo y de España, dándole vida a ese barrio virtual donde acudíamos todos los domingos a ver y a escuchar sus regalos dominicales o a aprender algo de historia. Siempre generoso, abierto, respondiendo a cada comentario, y recíprocamente visitando los blogs de todos los parroquianos que acudíamos al barrio.
Dejo aquí este pequeño texto, publicado hace ya tiempo que fue el inicio de nuestra relación. Un haiku que Ernesto publicó en su bitácora, como lo hacía de tiempo en tiempo, y una prolongación que escribí y que él aceptó amablemente.
A la memoria de Ernesto.

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2 pensamientos en “A la memoria de Ernesto

  1. Gran recordatorio de una persona buena y comprometida, con el mundo y con los mundanos.
    Si hay algo en donde Ernesto destacó ampliamente fue, en el respeto y la elegancia con la que nos trató a todos. A todos por igual.
    Yo a eso, lo llamo bondad.

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