retahíla

(divertimento)

Que otros tomen la palabra
se la disputen
que se peleen por hablar primero
los que tienen el don de la palabra
y que peroren
y al final la escupan
y un auditorio insulso se la beba
que vengan los otros se sienten en ella
y luego de palabrearla y manosearla
que cualquiera –el más tonto-
diga la última palabra
masticándola
que haga gárgaras con ella
y que se escuche
que se les dé la ocasión a los que no sueltan ni media
y a los de pocas palabras
que la tuerzan unos y otros la truequen
o la empeñen
que se la corten mutuamente la entrecorten
y se la quiten de la boca
de la punta de la lengua
y la midan o la pesen la sopesen
y la tiren por los aires
que todos hagan  uso en fin
hasta gastarla
pero eso sí que nadie se quede sin su tiempo de palabra
que nadie las ahorre
si no son más que palabras
huecas vanas o sentidas
grandes o insulsas
claras y hasta oscuras
las que lo dicen todo
en una
en dos
en cuatro palabras
las que no dicen nada
las encubiertas
las omitidas
y si se agotan pamplinas y vituperios
y cuando ya no queden sino medias palabras
que echen cháchara y lancen ajos
y todo sea dicho
y por fin se vayan sin decir palabra.

© leonardo torres londoño, « la parte de la sombra »

10 pensamientos en “retahíla

  1. Bueno, bueno. Ese encabalgamiento de versos da fuerza al poema, con cuyo mensaje, por lo demás, no puedo estar más de acuerdo.
    Abrazo.

  2. Stalker, hace rato quería colgar este poema que ya tiene años, pero es que con las palabras se ‘hacen’ tantas cosas que…! A lo mejor debería aplicármelo a mí mismo que abuso de ellas con tanta frecuencia y callarme de una vez como diría cierto rey…
    Un abrazo

  3. Te leo y siento, también en algunos de los últimos, como si estuvieras explorando, explorándote, nuevas formas, otras miradas, otro lenguaje, otra extensión, en fin, otro u otros.
    ¿Sí?

    Abrazo

  4. Ernesto, algo debe decir la poesía cuando sale a la calle y entre las muchas lecciones que se pueden retener (o no) de Quevedo es su versatilidad, pues tanto él como Góngora, no le hicieron el feo a la poesía popular, ni al humor ni a la ironía.
    Un abrazo para ti.

  5. María, lees y sientes bien, sólo que, en verdad, no sé qué dirección tomo en cada poema ni por dónde va mi poesía en estos momentos. Es verdad que (me) exploro (o eso creo) y ahí voy a pico y pala por los socavones sin estar muy seguro de encontrar alguna veta. Y las palabras son a la vez las herramientas y el socavón.
    Gracias por andar alerta,
    Abrazos

  6. Este poema me hace recordar una frase del caricaturista Ricardo Rendón, que dice que lo mejor del humor es que “el aguijón va forrado en miel”. Encuentro en su poema, escondida entre divertidos juegos de palabras, una crítica insiciva y necesaria.
    Mandaría este texto a todos los medios de comunicación de este país.
    Un saludo.

  7. Gracias Tomáz, seguro esto ya ha sido hecho y mucho mejor. Pero sí, las palabras son un bien común y cada quien las explota a su manera y como nunca se callarán, tampoco nos callaremos.
    Saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s