Muros

Levantad un muro aquí,
allí un empalizado;
cubrid con un penacho de acero la frontera,
capaz de cortar de raíz lo audaz de las falanges:
sólo la muerte ha de salvar el obstáculo;
Dejaréis en los cadáveres su gesto insolente
para que el pico de los buitres desentierre de ellos la esperanza.

Dejad de este lado el horizonte,
el manantial, el rumbo de los pájaros,
y ya que cortáis en dos las olas
dejad del otro lado los naufragios.

Puyan las puntas de las púas,
escrutan los catalejos,
haces de luz por el mar, por el desierto.

Un muro en cada calle,
el libro de un dios como muralla.
Ventanas no,
troneras
con tu miedo apuntando y, por pertrecho, tus vacilaciones,
la raza que está escrita en tu carné,
la historia patria, la más selecta.

Instalad una barrera en el camino,
una garita con un arma y un soldado;
que no quede del hombre un sólo rastro en sus pupilas:
un arma y un soldado,
los dos en ristre.

Al emisario
Exigidle siete sellos en su salvoconducto
y la firma de la infamia.

Orden será dada de no mirarle a la cara; no tienen cara o, peor, son nuestros semejantes.
Nunca han de cruzarse, nunca, si no es por desafío, las miradas.
De sus palabras sólo escucharéis su credo.
Acto seguido, con palabras altas, aceradas, levantad el nuestro.

© leonardo torres londoño, obra en obra, 2009

Anuncios

20 pensamientos en “Muros

  1. ¡¡¡Holaaaa!!!
    Me encantó. Qué ritmo. Qué final.
    Un saludo querido Leonardo, hoy 29 de diciembre de 2009, para atravesar el murito que nos separa del año 2010 y deseártelo muy pero muy inspirado y lleno de alegrías.
    Aquí de paso y discretamente fiel a tu escritura… te manda un abrazo Caroline.

  2. “ya que cortáis en dos las olas
    dejad del otro lado los naufragios.”

    Si, si … aquí, en la “piel de toro” lo tenemos cerca. Pateras y cayucos aparecen en las costas, algunos con gente, otros con cadáveres y algunos con gente, cadáveres y puestos que quedaron vacíos por el camino. Algunos, seguramente, ni llegan.

  3. Sin palabras, está tremendo.
    Me hace recordar por mucho a Pink Floyd y los ladrillos en la pared.
    Le deseo un feliz año venidero, lleno de poesía y alcohol.
    Saludos Leonardo.

  4. Estaba yo en casa de Ernesto y me dió -me da muchas veces- por pasar la mirada por sus blogs enlazados, vi tu nombre “tajalápiz” me gustó y… me ha gustado este texto.
    Sin tu permiso lo copio para republica-rlo en el mío en un futuro no demasiado lejano.
    Si no te parece correcto me lo dices… no habría problema. Tú eres el autor. Saludos: PAQUITA

  5. Habrá muchos muros pero ninguno me ha impedido llegar hasta aquí y poder felicitarte las navidades.

    Que tengas un buen final de año y una mejor entrada en el que está a punto de llegar.

  6. Celebes, bien lo sé, los naufragios siempre llegan, el mar lo devuelve todo. Pero los que construyen los muros quisieran que naufragaran sin pasar cruzar los mares.
    Tenîa un par de fotos tuyas con muros muy buenas para este caso, pero terminé mostrando la triste realidad.
    Un saludo

  7. Tomáz, En efecto, Pink Floyd y su muro, aunque no recuerdo si es el mismo. Es increíble la capacidad del hombre para construírlos.
    No sé si a mis años me vendría bien demasiado alcohol, pero espero seguir embriagándome con las palabras. Para usté también, compa, un abrazo de año nuevo con mis mejores deseos, y mucha graficatura y mucho claroscuro.

  8. Últimamente ando siempre con prisas; leyendo cuando la vida me presta unos minutos… Pero Leonardo, querido, este poema se me hincó en las entrañas. Tus palabras derrumban muros y fronteras y nos acercan… Te felicito por el nuevo año y sobre todo sobre todo por tu sabia palabra renovada. Una vez más, en plena diana. Un abrazo.

  9. Me ha gustado mucho este poema, Leonardo. Gracias por tu visita a las ahora silenciosas Amapolas y un abrazo con mis mejores deseos para este nuevo año.

  10. Poema excelente y comprometido, con un ritmo atroz que nos llega a las entrañas, como bien dice Susana. Mientras quede un solo muro en el mundo habrá que levantar nuestras voces denunciando, criticando y aportando nuestro mínimo granito de arena para intentar acabar con él.

    Un fuerte abrazo Leonardo-

  11. Ernesto, esto de los muros parece no tener fin. La caída del muro de Berlín fue como un espejismo, una engañifa casi, para hacernos olvidar los que, casi paralelamente, se empezaban a levantar en otras partes. U olvidar otros tan europeos como el de Belfast. Muy curiosamente, un amigo muy querido se vio obligado a levantar un muro entre él y su vecino con quien tenía graves problemas, y eso no sólo le cambió la vida sino que poco a poco ha ido mejorando las relaciones. Algo que da mucho para pensar. El hombre, Ernesto, el hombre!
    Felicidades para ti, no sabes cómo me alegra recibir tus visitas, eso significa que vas bien.
    Un abrazo.

  12. Un maravilloso poema donde lo ético y lo político nos abren al abismo de lo existencial. “Al emisario exigidle la firma de la infamia”. Tremendo.

    Abrazos

  13. Querido Stalker, gracias. Tu comentario apunta a algo central en este tipo de poesía, a saber la conjunción entre lo político y lo existencial. Hay que buscar al hombre en medio del ‘mundanal ruido’. Y las más de las veces, el poema es el eco de un fracaso.
    Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s