Frente al mar

P4210015_500

« Yo no soy marinero »
La bamba
« Y el remo rema,
Interroga al agua »
Nicolás Guillén

Y ¿quieres que te hable yo del mar ?
No me lo pidas
Si lo tengo aquí
Frente a mis ojos

Dale que dale

Con todos sus azules y otros verdes
Y la espuma blanca
Blanca y deshecha
Y esas rocas rojas
Unas que surgen
Como buscando el aire enloquecidas
Cachalotes ariscos de granito
Y otras que parecen echarse en él
En busca de algún trozo de sí mismas
Con la nostalgia de los cataclismos

Todo es desorden
ausencia de dioses
Belleza que prescinde de preguntas
Si no es la cantinela impertinente
La copla regular del oleaje

El mar
Que compulsa sus transparencias
Con todas sus imágenes a cuestas
Como veleros quietos al abrigo
Del viento y de voraces capitanes

Yo no soy pescador ni marinero
Que sepa interrogar al agua
Sólo

Un hombre frente al mar y sin respuestas

© leonardo torres londoño, obra en obra, 2009
Agradecimientos especiales a Celebes por la fotografía.



Anuncios

29 pensamientos en “Frente al mar

  1. Y es ese mar, la vida.
    De todos y cada uno. Tomando aliento, a veces, para poder seguir. Otras, necesitando sumergirnos, precipitarnos a ella. O dejándonos llevar por su mecer. Pero, siempre, todos, como tu último verso.

    Precioso poema, emocionante y universal.
    Creo que cuando un poeta hace que todos seamos capaces de sentir lo que él siente, ha llegado. Has llegado, Leonardo. Garcias.

  2. María, pues me alegro que te guste, pues el poema es una respuesta a los poemas que habías escrito cuando andabas por la costa, creo, hace unos meses, y la pregunta que introduce el poema es, hipotéticamente, tú quien la formulas, aunque soy yo, preguntándome si soy capaz, como tú, de escribir algo sobre el mar que como lo digo al final, siempre me deja sin respuesta.
    Un abrazo

  3. Gracias María Jesús. Cada quien tiene su mar y la poesía sobre él da para miles y miles de páginas, desde siempre. Yo soy hombre de la tierra, de la cordillera, y conocí el mar a los veinte años, así que mi relación con él es bastante tardía, y es un señor que me intimida mucho, por eso me resulta difícil “escribirlo”. En cuanto a si he llegado, pues ya quisiera… me estimula mucho saber que los pocos lectores como tú que me he ido granjeando y llegan hasta aquí, me dan ánimos por su lectura generosa y su sensibilidad frente a mis poemas que están muy lejos de tocar lo esencial. Pero ahí seguimos en la brecha de las palabras, y si de cuando en cuando ‘doy en el clavo’ y mis palabras le dicen a alguien algo que quería oír, pues me digo que no todo es vano, y el día termina o comienza (como este domingo) con colores más vivos.
    Gracias a ti, María Jesús
    un abrazo

  4. Pues qué bueno haberte servido de inspiración para un poema tan, pero tan, bonito.
    Me fascinaron las imágentes de las piedras, la ausencia de preguntas, la copla del oleaje. Todo, mejor dicho.
    El último verso, cierra perfecto.

    Abrazo
    María

  5. En épocas cálidas 😉 buscamos el baño, nos sumergimos, en las aguas de la playa mediterránea. Notamos así una comunión, mejor, una unión, un placer como de vuelta a casa, al vientre materno. Sólo nos aventuramos unos metros, eso sí.

    “Frente al mar” da una sensación de frontera, de límite entre lo conocido y lo desconocido. Tal vez sólo de respeto, de reverencia.

    “Todo es desorden
    ausencia de dioses
    Belleza que prescinde de preguntas
    Si no es la cantinela impertinente
    La copla regular del oleaje”
    sublime

    Como siempre, su forma de decir las cosas las hace mejores.

  6. Marîa, Pues ya ves, soy yo el agradecido. Y llevas la delantera. Creo que algunas imágenes no son muy originales, es el problema con el mar. Pero a veces tenemos que repetir lo ya dicho, sólo por decirlo por primera vez para nosotros mismos.
    Abrazo

  7. Merci, ma fille, cela faisait longtemps que tu ne laissait pas de traces, et tu sais que cela me fait très plaisir que ce soit pour ce poème, car c’est la mer qu’on regarde ensemble!

  8. Tienes mucha razón, Celebes. De ahí el título. Como lo decía antes, mi experiencia del mar es tardía y cuando voy a la playa, paso más tiempo fuera, observando, que dentro del agua. El poema trata de guardar esta distancia, sí, y no aventurarse demasiado con las imágenes tampoco, no sé cómo interrogarlo y no sé contestar a sus preguntas. Es todo.
    Y gracias muchas por la foto.
    Amistades.

  9. Creo que es la primera vez que tocas el mar en tus poemas, tal vez se me pasó alguno, pero es la impresión que me da. Desbordó agua por la pantalla, y esa alegría que traen las olas con sus dale que dale.
    Un abrazo,

  10. Desde que volví a meter la nariz en la blogósfera, acarreando una poesía un tanto imprudente como la que traigo por estos días, no había pasado por aquí.
    Llegar le ha robado buenos minutos a mi tiempo, pero lo ha enriquecido con la gracia del que sabe decir y regalar poesía.

    Un abrazo, Leonardo. Un gusto volverte a leer.

  11. En efecto, Niée, hay poco mar en mis escritos. El poema es un poco sobre la imposibilidad de hablar de él, hay cosas difíciles de enfrentar con las palabras.
    Gracias, un abrazo

  12. Tiempos de veras que no pasabas por aquí, Ordennegro. Contento de leerte y espero que te hayas desintoxicado de la blogosfera. Existen muchos sitios excelentes, y buenos poetas, pero es verdad que se escribe demasiado en nombre de la poesía. Y los mayores? Hay tantos grandes poetas que leer, y sus libros pueden viajar con nosotros a cualquier parte, incluso muchos blogs se consagran a publicar la poesîa grande y a veces desconocida de uno u otro paîs. Esos autores son los que no debemos, en ningûn caso, dejar de leer. Gracias por volver.
    Un abrazo

  13. Je lis TOUS tes poèmes, je te signale. Mais tes fans laissent des commentaires qui me feraient honte si j’essayais d’en faire autant. Te quiero.

  14. Ma fille, tes messages ont une valeur spéciale car tu peux me lire d’une autre manière, et parce que le lien qui existe entre nous est unique. Et je ne vois pas pourquoi tu aurais à rougir de ce que tu pourrais écrire, tu le fais très bien, et tu le sais! C’est vrai que j’ai la chance d’avoir des lecteurs particulièrement généreux et bienveillants, et que je remercie chaque fois qu’ils me lisent car cela me produit une grande joie, mais ta lecture silencieuse ou non, compte beaucoup pour moi, bien plus que tu ne le penses!
    Bises, yo también te quiero mucho

  15. Ernesto, compartir estos poemas con los lectores de esta bitácora es una de las mejores cosas que me han ocurrido. Cada vez que cuelgo uno quedo atento para ver las reacciones. Ha sido una experiencia muy importante pues nunca había tenido tantos lectores y menos aún lectores desconocidos. Y poder dialogar a partir de los poemas, aunque sean estos ‘verbatims’ virtuales, pues es enriquecedor, de veras. Siempre me llama mucho la atención cómo puede haber imágenes más o menos consensuales y otras que van a atraer personas diferentes, cómo cada uno tiene su propia lectura. Y esto de la imagen final, también me hace reflexionar, pues parece ser algo muy importante cuando uno escribe y cuando uno lee, como si el poema debiera alcanzar algo particular, llegar a un punto, y bueno, son todas cosas que dan a pensar. Gracias a ti, por todos los ánimos que me das.
    Un abrazo

  16. Y aún frente al mar
    el hombre se cuestiona

    el ir y venir de las olas
    sólo nos confirma

    que existen pensamientos…

    hermoso poema, en fin

  17. Amanda, sí, aún frente al mar, que debería dejarnos sin preguntas (?), con respuestas (?), la vida imita el oleaje (el adjetivo infinito sobra). El hombre ha de ser un ser que se pasa la vida cuestionándose, inútilmente quizás. Lo he visto en tus poemas (lo de cuestionarse, claro).
    Gracias.

  18. Yo soy más de la montaña y las alturas que del mar, pero es innegable el encanto que tiene el grandote de agua salada. Eso, simplemente eso, el mar es encanto puro. A veces le temo, es algo medio alfonsinesco… sé que me quiere abrazar y yo no quiero.

  19. Catalina, Igualmente soy un montañero (y aún más alto que vos), y el mar es una experiencia muy tardía en mi vida pues lo descubrí ya adulto. El miedo, como tú, por eso mismo, siempre estará presente. El poema no sabe hablar del mar, el poeta no tiene la intimidad necesaria con él. Y como tú lo dices, es encanto puro. Pero él allá y yo aquí.
    Gracias por tu visita.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s