A la muerte de un amigo

Javier

En el ciego paisaje suspendida
La memoria repasa viejas cuentas.

Javier González Luna

Anoche murió un viejo amigo.
No sé qué más decir.
Llamé a su puerta,
Vino a abrirme la Muerte,
Muy señorona :
No dio explicaciones,
Me sirvió un dolor incómodo, amargo.
Los recuerdos maullaban alrededor.

Dejó pendiente alguna cuenta,
Dos o tres llamadas,
un reencuentro;
Quedaron también sedientos sus discípulos,
En borrador sus borradores;
A sus palabras les queda todo el tiempo :
Fermentarán entre el olvido y la lealtad de la memoria.

A la memoria de Javier González Luna (1954-2009)

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15 pensamientos en “A la muerte de un amigo

  1. La fortuna de alguien que muere es haber tenido un amigo poeta que haga correr la voz de que algo que nos remece ha ocurrido, y así, como con las campanas de E.H, no será necesario preguntar por quién repican.
    Un abrazo,

  2. Ernesto, gracias.
    Niéé, la muerte siempre deja las cosas incompletas, a veces las palabras intentan compensarlo, en vano. Gracias.
    Celebes, Gracias. Lo mejor sería recordar la elegía a Ramón Sijés de Miguel Hernández.

  3. Muy bello tu poema. Espero visitarte con frecuencia en Tajalápiz. Me parece un título maravilloso Obra en obra. Gracias por tu opinión en Inventario, me parece muy lúcida, te contesto más tarde allá mismo. Un abrazo

  4. Siempre es difícil asumir que alguien deja de “estar”.
    Recuerdo una máxima de Shakespeare, “Ocurra lo que ocurra, aun en el día mas borrascoso, las horas y el tiempo pasan”.
    Un abrazo y buena suerte Tajalápiz.

  5. Razón tenía el viejo Shakespeare. Con este amigo no nos veíamos hace muchos años, nos habíamos perdido de vista, y cuando lo busqué por la red, porque había estado releyendo su primer libro, después de mucho postergarlo, descubrí que había muerto hacía una semana. Lo que explica algunos de estos versos.
    Gracias, Tomáz, por tu lectura fiel, ocurra lo que ocurra!

  6. Lo siento. Un poema nunca alcanza su cometido, es una constatación de la impotencia y de la realidad de la pérdida. El día que mis dos amigos del alma mueran no habrá palabras, sólo silencio.

  7. MURIO MII GRAN AMIGO Y VECINO JUNIOR, UN HOMBRE SUMAMENTE SOLIDARIO, BUENA PERSONA, AMANTE DE LOS ANIMALES. HOMBRES ASI HAY POCOS, DIOS MIO.

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