Los escarabajos de noviembre
En noviembre llegaban los escarabajos :
al caer la tarde su vuelo torpe circuía, por lo alto de los postes, la luz de las bombillas ;
y si era un deber fascinante el desafío de atraparlos,
nuca supimos qué anuncio traían sus hélitros
ni porqué al cogerlos nos prensaban, una a una, las líneas de la mano,
como queriendo abolir los yerros y asperezas de su trazo irreparable.
Quiromantes taciturnos,
diáspora de dioses de un Egipto Antiguo
que cada año volvía con su bordón secreto
a la ciudad de mi niñez profana ;
hoy comprendo, al estimar mi camino,
¡qué breve prisión tuvieron en mi puño !
© leonardo torres londoño, alforjas de sombra, 2004
