apretar desde todas las periferias
que las semillas regresen a la mano del sembrador
para esparcirlo
gritar desde el borde desmoronado de las hélices
hasta extirparles el desespero a los goznes y arrullar
preñada ya
su soledad reciente
que silben las preguntas por entre las tablas machihembradas
para deshacer la ensambladura de la mentira
atarse por los costados al horizonte borroso
que los puntos cardinales giren en las aguas de los aserraderos
hasta perderse en la humildad sin rango del serrín
recoger la cosecha de los cuatro vientos
que pasen por el puño
que soplen al revés
© leonardo torres londoño, obra en obra, 2011
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Otra manera, la tuya, de instigar al alma. ¡Bien!
“hasta perderse en la humildad sin rango del aserrín…”
Comentario por María Tabares — noviembre 12, 2011 @ 4:59 pm
De eso se trata ¿verdad? de instigar al alma, desde dentro, desde fuera.
gracias por tu paso,
leonardo
Comentario por Leonardo Torres — noviembre 12, 2011 @ 8:46 pm
¡qué bello poema del revés, Leonardo! “atarse por los costados al horizonte borroso”, como Ulyses al mástil, para no escuchar el canto engañoso de los puntos cardinales ni de las conjugaciones de los verbos; deliciosa manera de desmontar las mentiras, instigar al alma, como bien dice María, alcanzar la humildad del serrín y cosecharse: toda una labor de Psyché…
abrazos desde los cuatro vientos
Comentario por anamaría — noviembre 14, 2011 @ 4:22 am
Las periferias son importantes. Definen un rumbo, o lo liberan.
Un abrazo,
Comentario por Emily Roberts — noviembre 14, 2011 @ 9:42 pm
Anamaría, lees la transparencia y siembras. Lo de Psyché, tengo que averiguarlo bien…
abrazos cosechados
Comentario por Leonardo Torres — noviembre 17, 2011 @ 1:44 pm
Dices bien, Emily. Descentrarse es siempre una dirección posible, y un derrotero obligatorio para quien se busca y busca en sí y en lo otro.
abrazos hasta tus periferias
Comentario por Leonardo Torres — noviembre 17, 2011 @ 1:50 pm