Desvelo
Despertar tantas veces, sin saber
cómo ponerle orden
(Un orden cualquiera)
A las horas que esperan como pichones hambrientos
Para devorarme.
¡Cómo quisiera creer entonces !
(Creer, así de sencillo),
Seguir una pancarta,
Enarbolar una bandera,
Poner un –ismo en mi carné,
Una utopía
Y, sin hacerme más preguntas,
Echar a andar con sólo
Un billete en el bolsillo
Y una sobredosis de presunta eternidad y certidumbres.
Todo en orden.
leonardo torres londoño, obra en obra, 2009
¡Tan lindo este poema¡ Y tan bella la imagen de los pichones hambrientos y el tiempo. Todo el orden.
Sigue…sigue…síguete escribiendo
Abrazo
Maria
Comment por Maria Tabares — Octubre 12, 2009 @ 1:06 am
Gracias por otro poema que compartes con nosotros tus lectores, y por la ventana abierta que es tu bitácora.
Un abrazo,
Comment por Niée — Octubre 12, 2009 @ 1:19 am
Los pichones hambrientos, el desorden en las horas y el desvelo … No sé como puede poner orden ahí, pero mientras tanto, escriba … Alejará a los pichones.
Comment por Celebes — Octubre 12, 2009 @ 11:00 pm
Entrañable, Leonardo. Y tan potente esa línea donde viven los pichones hambrientos que esperan para devorarte. Quién supiera, quién pudiera creer. Protéjamos en la bandera de la escritura, esa zona refulgente e incondicional de resistencia. Ahora te enlazo al Pájaro de China, así te tengo más cerca todavía. Un abrazo.
Comment por PÁJARO DE CHINA — Octubre 15, 2009 @ 4:20 am
Me quedo un rato, leyéndote. Sintiendo.
Comment por PÁJARO DE CHINA — Octubre 15, 2009 @ 4:27 am
Tus alforjas de sombra tienen estrellas.
Comment por PÁJARO DE CHINA — Octubre 15, 2009 @ 4:31 am
Muchísimas gracias por quedarte este rato, leyéndome, Mariel. Y por el enlace al que correspondo con alegría. Regalos que no esperaba. Habiendo leído tu bitácora de fulgurancias y pájaros de china, sé qué privilegio es contarte entre mis lectores.
“Alforjas de sombra” es el título de un libro fallido Y podría ser, ahora que lo pienso, una reminiscencia de Yupanqui. A veces las palabras nos ayudan a hacer menos pesado lo oscuro o a darle cierta luz. Hemos de hacerlo antes de que nos devoren los pichones hambrientos que no siempre son pájaros de china!
Comment por tajalapiz — Octubre 15, 2009 @ 3:24 pm
María, sí en esas sigo. No sabe uno cómo, y cada vez que termino un poema no sé si seré capaz de escribir otro, pero tengo lectores como tú que me obligan. A lo menos a creer en la poesía. No será un -ismo, pero nos mantiene de pie. En cuanto a los pichones, pues siempre me han impresionado sus picos abiertos que parecen ser más grandes que ellos, saliendo de los nidos en espera de lo que aportan los padres. En el fondo me digo que deberíamos ser nosotros así ante la vida.
Un abrazo
Comment por tajalapiz — Octubre 16, 2009 @ 7:25 pm
Niée, La poesía creo que es una ventana siempre abierta. Ya ves, por ella llegamos a nuestras respectivas bitácoras y seguimos dialogando. Gracias a ti, otro abrazo.
Comment por tajalapiz — Octubre 16, 2009 @ 7:27 pm
Sí, Celebes, no es fácil poner orden en todo esto. En esas se pasa uno la vida, esquivando los pichones.
Un saludo
Comment por tajalapiz — Octubre 16, 2009 @ 7:29 pm
Qué maravillosa sorpresa tu blog!
Lo que he leído hasta ahora me ha encantado.
Este poema es de aquellos que dan en el blanco, que aciertan en una diana que uno no descubre que existe hasta que se la muestran. Andar sin grandes adjetivos en el carnet, nada que nos identifique con un lema, días en que parece que ese vacío pese con enorme rotundidad. “Poesía del escepticismo”, claro. Me has convertido a ese -ismo…
Un abrazo
Comment por Susana — Octubre 18, 2009 @ 9:50 pm
Susana, me gusta mucho esto que dices. Comparto contigo esa idea de que el poema debe apuntar al blanco (Un cuentista lo decía a propósito del cuento, pero creo que también es válido en poesía), y yo también aprecio cuando encuentro en un texto algo que sospechaba pero no lograba precisarlo con el pensamiento o con las palabras, o que, simplemente, no sabía ver. Saber que hemos acertado para alguien es muy, muy grato, tan grato como raro. En cuanto al escepticismo, sí, en efecto, creo que es un escepticismo un tanto doloroso, celoso quizás, pues apunta a lo que fuimos y ya no sabemos ser.
Un abrazo
Comment por tajalapiz — Octubre 20, 2009 @ 4:54 pm
Me gusta mucho tu voz poética. “Las horas como pinchones hambrientos para devorarme”.
Tienes una melodía y ritmo en tu poesía que me parece excelente. Y luego tienes un tono y unas imâgenes que me gustan mucho.
Un placer leerte.
Comment por Lola — Octubre 26, 2009 @ 12:10 pm
Gracias Lola. Lo de voz poética me queda, quizás, un poco grande. En cuanto al ritmo y la melodía, sí, debo confesar que son mis obsesiones, aunque no siempre logro evitar ciertos escollos o facilidades. De pequeño aprendí de memoria poemas de autores modernistas para quienes el ritmo y la melodía eran importantísimos, y pese a todas mis lectura posteriores siempre quedó como una constante. Y hoy día, en los blogs de poesía, aprecio mucho los que creen en ella. Y por lo que toca a las imágenes, sé que no es una poesía muy rica en ese aspecto, y procuro (quizás es un error) no excederme en su uso; en realidad siempre he temido el hermetismo de la imagen y más que eso la posibilidad de que sea sólo un espejismo brillante.
Gracias por pasar.
Comment por tajalapiz — Octubre 26, 2009 @ 3:25 pm