Puesta de sol en Bogotá
El sol
Se ponía
Casi todas las tardes
Por detrás de los cordajes
Funámbulo primero
En equilibrio sutil por La Tribuna
Luego espía
Celosías de las cinco de la tarde
Prisionero entonces
Silueta a contra luz tras la alambrada
Fugitivo pronto
Sólo a un salto de su albedrío
Temblorosa muleta
Y al final
Trapo al aire
Que la helada rasga
Dejándole a las nubes un rubor
En sus festones de verbena
© leonardo torres londoño, cajones
