Jardines
Tú tienes tu jardín, yo el mío.
En el tuyo siembras lirios protectores y recónditos,
los helechos desperezan sus lenguas de batracios como fósiles hambrientos
y el caracol gitano le lee el porvenir a los fresales.
En tu jardín recitan su lección las estaciones,
los cerezos se despiertan con flores en sus brazos,
crece la viña y da frutos el ciruelo.
Y Así , tú que aprendiste a medir el tiempo en el verde de las hojas,
vas por tu jardín, ansioso, por entre el polen invisible,
calcando tu destino en el destino de tus plantas.
La vida no supo qué sembrar en mi jardín;
el monte y la erosión se lo disputan.
imprevisible,
no lo juego, sin embargo, ni lo cambio por el tuyo.
© leonardo torres londoño, alforjas de sombra
