Tajalápiz

agosto 28, 2014

añadido al mar

ooo

Para qué añadirle palabras al mar
su inminencia basta o
la prisa de la espuma por deshacerse en la roca o
los colores que la luz le inventa
en la quietud imposible
en lo imposible del silencio

leonardo torres londoño, obra en obra, 2014

agosto 22, 2014

poema de las fronteras (9)

000
la geografía es cosa del presente
vibra el pecho responden los lugares

000

leonardo torres londoño, 2014

agosto 12, 2014

poema de las fronteras 7

000
en sus ojos se dibujaba una geografía extraña
pero a su mirada la nublaba
la misma cerrazón que cimentaba nuestros relatos más antiguos

leonardo torres londoño, 2014

agosto 5, 2014

poema de las fronteras (6)

ooo

y al cruzar
cada objeto y cada lugar y cada historia y todas las palabras dejaron de ser nuestro reflejo
y la memoria sin asideros se refugió en los intervalos de la sangre

000

leonardo torres londoño, obra en obra, 2014

julio 28, 2014

poema de las fronteras (5)

000
tras las cortinas los pedernales de su silencio señalaban el camino
más allá -parecían decir
empuñando en sus manos todas las direcciones

sin jamás darnos la espalda, sin bajar la mirada
el filo de sus pupilas nos empujaba hasta vernos desaparecer en el recodo

luego abrían las ventanas como el dintel de una guillotina

000

leonardo torres londoño, obra en obra, 2014

julio 21, 2014

poemas de la frontera (4)

000

hemos cruzado tantas fronteras
(quedaron atrás territorios que un día fueron promesa
asombro
mientras la luz continua del día despejaba el desacierto)

que la esperanza emprendió el camino de regreso
000

leonardo torres londoño, obra en obra, 2014

julio 15, 2014

poema de las fronteras – el bosque (2)

000

El bosque no es tierra de hombres,
acechan las flores, los hongos,
la improbable mansedumbre de las fieras.
El viajero lo sabe que allí se adentra :
alcanzar la claridad,
y al otro lado
forzar la muerte a aumentar sus ojos

para abarcarlo.

 

leonardo torres londoño, obra en obra, 2014

julio 10, 2014

poema de las fronteras (3)

000

Los aldabones percutían la inmunidad de los robles que acostumbrados a la lascivia de las intemperies desoían el llamar de los peregrinos

 

las casas sonaban a hueco

temblaban los crucifijos

 

leonardo torres londoño, obra en obra, 2014

julio 3, 2014

leyéndose a sí mismo

Leo mis poemas de otros años
¡Cuánto han envejecido !
No sabía yo que las palabras se fueran jorobando así hasta perder toda prestancia,
Avergonzadas se diría.
Entrecanas, algunas desaparecen casi
Confudidas con los grandes márgenes de deslavado blanco.
Como venidas a menos muchas,
En las esquinas de los versos
Mendigan el brillo de una acepción,
El cliqueteo sordo de una rima,
Un eco.
Las más enteras ¡Quién lo hubiera pensado!
Han perdido la luz  que pretendí haber puesto en sus miradas :
Gavieros sin catalejo,
Bitácoras sin compás.
Pero siguen allí Enlazadas,
Celosas de su rango
Y pese a la derrota,
con las cuencas de su voz responden,
Repitiendo las sílabas intactas de sus nombres.

leonardo torres, 2008

 

junio 24, 2014

llamada nocturna (poética)

000

Te llaman
Te levantas en medio de la noche
Debes vestir tu abrigo tus botas coger tus herramientas
Entrar en la oscuridad que nunca deja indemne
Hacer acopio de tus sentidos

Sabes que puedes perderte salirte del sendero
Y dejar de oir cómo aúllan desnudos los puntos cardinales

Conoces las marismas las arenas movedizas los precipicios
La posibilidad de no ver al rayar el día tu puerta despintada

Pero no vacilas ni un instante
Te empuja el instinto
El regusto del peligro
tu libre albedrío

Pensar que así también es la poesía

leonardo torres londoño, poemas de los cajones, 2009

 

Página siguiente »

El tema Rubric. Blog de WordPress.com.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 27 seguidores